La madera es hoy por hoy la protagonista en la construcción, tanto por su delicada estética como por su facilidad de terminaciones de diseño. Es, además, un material renovable y 100% ecológico.

Como punto de partida, vale la pena marcar la diferencia entre un techo y un cielorraso. El primero constituye toda la superficie ubicada en la parte superior de los hogares, considerando tanto su exterior como su interior. Por su parte, el cielorraso es una estructura o terminación que se puede ubicarse a cierta distancia del techo propiamente dicho, pero en la parte interior de las casas; es decir, es el acabado interno del techo.

Otro de los principales beneficios diferenciadores de la madera es la posibilidad de combinarse con diferentes materiales como vidrio, piedra y molduras de yeso, permitiendo construir hogares modernos o clásicos según se prefiera.

 

Cielorrasos

Desde el punto de vista sustentable, la madera es un material totalmente renovable y ecológico. También permite un ahorro considerable de energía, ya que los ambientes permanecen más tiempo cálidos en invierno y frescos en verano, por ser la madera uno de los mejores aislantes térmicos.

Como material de construcción y decoración, la madera es más durable, de fácil limpieza y mantenimiento, y en caso de deterioro accidental, de más fácil reparación, ya que con solo cambiar la parte deteriorada y realizar un pulido, las superficies quedan siempre como nuevas. 

Los cielorrasos de madera pueden pintarse con pintura sintética brillante o satinada o bien aplicar barniz, dando así la posibilidad de elegir entre maderas oscuras, claras o de color. Para jugar con los colores, se pueden elegir entramados o diseños tallados en la madera y un color a gusto con los muebles que decorarán el hogar.

Techos

Entre las ventajas ya mencionadas de la construcción con madera, los techos de madera aportan gran rigidez, lo que contribuye a la estabilidad y durabilidad de la obra. A su vez, poseen propiedades térmicas, ya que conservan el calor en el invierno y evitan el ingreso del mismo en el verano. También propiedades acústicas, ya que conservan de mejor manera los sonidos en el interior del hogar. Además tienen un inferior impacto medioambiental que la construcción con materiales tradicionales.

Algunos usos tradicionales de techos de madera pueden verse en pérgolas, garages, jardines de invierno, quinchos y galerías.

Pérgolas: consideradas como el elemento arquitectónico ideal para proteger zonas de paso, pueden estar al aire libre en medio del terreno o bien adosadas a la pared siguiendo la línea de la construcción. El Pino Elliotis o Pino Tea, especialmente tratados para exteriores, son ideales para estas construcciones. Además se deben utilizar materiales de alta calidad para asegurar un óptimo acabado que sea resistente al paso del tiempo.

Quinchos: en cuanto a su realización se puede optar por estructuras en madera de pino, con el correspondiente tratamiento contra insectos. Para las vigas del techo se suele utilizar saligna, una variedad muy resistente de eucalipto, o quebracho. Además se puede optar por pisos de cemento o de madera similares a los decks.

Jardín de Invierno: pueden instalarse en casas o edificios, aprovechando espacios con poco uso como terrazas, balcones y patios internos. La madera puede utilizarse en la estructura principal en las aberturas o bien combinarse con otros materiales. Además, utilizar una estructura de madera permite realizar un proyecto rápido, limpio y a medida de cada necesidad. Hay una infinidad de diseños que se fusionan con la fisonomía de cada hogar y logran un espacio único para disfrutar durante el otoño y el invierno.

 

Contenido extraido de: https://www.losandes.com.ar/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *